La profecía del Día de Acción de Gracias, 1621
PRESAGIO 09
X-71
La terre & l’air geleront si grand eau, Lors qu’on viendra pour Ieudy venerer, Ce qui sera iamais ne fut si beau, Des quatre parts le viendront honorer.
TRADUCCIÓN
La tierra y el aire congelarán tan gran agua, Entonces que se vendrá por jueves venerar: Lo que será jamás no fue tan bello, De las cuatro partes le vendrán a honorar.
COMENTO
Hay una sola fiesta renombrada que siempre se celebra en un día jueves. Es el Día de Acción de Gracias, una fiesta estadounidense.
La tierra y el aire congelarán tan gran agua,
Según la historia, los peregrinos, unos de los primeros inmigrantes a América del Norte, llegaron a Massachusetts en el mes de diciembre y pasaron allí un invierno muy duro. Los indios les ayudaban a sobrevivir.
Entonces que se vendrá por jueves venerar:
El próximo otoño, después de una cosecha buena, los peregrinos decidieron celebrar con una gran cena. Esto fue el primer Día de Acción de Gracias. Años después, los Estados Unidos lo hizo una fiesta anual, siempre celebrada en un día jueves.
[En caso de que alguien se confunda con la tipografía del siglo XVI, nótese que hoy los franceses escriben «Ieudy» como «jeudi». Solamente la letra «s» fue de una forma que no se puede reproducir aquí, siendo parecida a la letra «f» al principio o en medio de una palabra pero sí como «s» o «z» al final de una palabra. Véase la Profecía 01 para más ejemplos.]
Lo que será jamás no fue tan bello,
Bueno. Los Estados Unidos llegaron a ser uno de los países más avanzados del mundo. Pero este Presagio conduce al Presagio conexo, Presagio 10. Allí las cosas no van tan bien para los estadounidenses. Presagio 10 se refiere a la tragedia del 11 de septiembre.
De las cuatro partes le vendrán a honorar.
Aquí el antiguo astronauta anda hacía atrás en el tiempo y vuelve a los Andes, a la ejecución del último rey de los Incas. Vimos la historia del Túpac Amarú I en Presagio 04.
Entonces, las cuatro partes son las cuarto regiones del imperio incaico, que se llamaron Chinchasuyu, Antisuyu, Contisuyu, and Collasuyu.
Después de haber ejecutado al Túpac Amaru, los españoles pusieron su cabeza decapitada por encima de una lanza en la plaza del Cuzco, y los Incas vinieron de las cuatro partes para honorar a su rey.
En el primer verso de este vaticinio, hay una ele apostrofe (l’) que muchas veces, ya hemos visto, el dios celeste emplea como un símbolo para el número cincuenta. Entonces, para comprobarlo todo es solamente un asunto de aritmética simple.
Año de la muerte de Túpac Amaru 1571 Más cincuenta años (l’) 50 Año descifrado 1621
¡Claro que se celebró el primer Día de Acción de Gracias en el año 1621!
Historias especulativas
En el último verso, el dios celeste vuelve al tema de Túpac Amaru. Ya hemos visto varias veces que el dios celeste ha conectado el tema de los Andes con un español de nombre Pedro Sarmiento de Gamboa.* Según una de las historias, Gamboa personalmente capturó al último rey de los Incas. Aunque parece imposible, hemos de concluir que Gamboa tuvo algo que ver con los peregrinos que encontramos en los primeros versos de esta profecía.
Los peregrinos fueron una secta protestante de la Inglaterra, pero ellos tuvieron conflictos religiosos con otros protestantes de Inglaterra, causando a los peregrinos a huir al país de Holanda. Así, los famosos pobladores de América no procedieron desde Inglaterra, sino desde Holanda, principalmente desde una ciudad holandesa que se llamó Leiden.
En aquella época, también había protestantes en el país de Francia. El líder de los protestantes franceses fue Enrique de Borbón, Rey de Navarra, y más tarde el rey Enrique IV de Francia. No se sabe ni cuándo ni cómo los papeles de Nostradamus llegaron a sus manos. En todo caso, Enrique arregló para la publicación de la primera parte de las profecías, la única parte del libro que se estaba terminado, para utilizar como propaganda en su guerra contra los católicos.
Sin embargo, Enrique no estaba contento. Quería una obra nostradámica completa para el refuerzo en la guerra propagandista. Desgraciadamente, no había nadie en Francia capaz de escribir profecías al nivel de Nostradamus. Y luego, por algún milagro, los protestantes encontraron a Pedro Sarmiento de Gamboa intentando pasar por su territorio, y ellos no lo iban a dejar escapar para nada.**
Con su conocimiento vasto del latín, Gamboa tuvo una tarea fácil en aprender el francés arcaico de Nostradamus, y no es de sorprender que él decidió aliarse con los protestantes. Gamboa nunca guardaba mucho de cariño para los católicos. En su juventud en España, él se encontraba en apuros con la Inquisición, así que tuvo que huir a México para salvarse la vida. Allí en México, de nuevo se encontraba en apuros con la Inquisición, así que tuvo que huir al Perú para salvarse la vida. Allí en el Perú, otra vez se encontraba en apuros con la Inquisición, así que tuvo que huir al mar para salvarse la vida.
Gamboa hizo por lo menos dos copias de su trabajo nostradámico. Le segunda versión de la Epístola se publicó en Amsterdam, ciudad de Holanda, en el año 1668. Antes de esto, en el año 1650, ya se había publicado la segunda versión de las profecías, sin la Epístola, también en Holanda, esta vez en la ciudad de Leiden.
En 1589, ya habiendo completado su trabajo en Francia, Gamboa volvió a la corte del Rey de España. Allí, su manuscrito sobre la historia de los Incas (enviado al rey desde el Perú muchos años antes) le causó ansiedad. Este manuscrito comenzó con su Carta a Felipe II como la Introducción, es decir, la misma Carta que él utilizó como modelo para escribir la Carta a Enrique II, su Introducción a las profecías. Gamboa no quería destruir el manuscrito, pero tampoco podía permitirlo llegar a ser publicado, por lo menos no hasta un futuro muy lejano. La única solución a este dilema fue enviar el manuscrito a un lugar protestante de la máxima seguridad.
La Historia de los Incas estaba perdida por más de tres siglos cuando fue descubierta en la biblioteca universitaria de Gotinga, una ciudad cerca de Hannover. Pero el manuscrito no estaba en Alemania todo aquel tiempo. Los alemanes lo habían comprado en año 1785. Es fácil adivinar donde lo compraron. Lo compararon en la ciudad de Leiden.
Lo compraron a los herederos del bibliotecario de la Universidad de Leiden. Aquella universidad se fundó en 1575 y es de presumir que se conservaba la Historia de los Incas allí. Este bibliotecario fue de una familia que vino de Hannover. También de Hannover fue el astrónomo Wilhelm Herschel (otro tema de la Profecía 20), cuyo descubrimiento del planeta Urano unos años antes, en 1781, sin duda estimuló el deseo de adquirir libros.
En resumen, los peregrinos fueron una secta pequeña concentrada en la ciudad de Leiden. Su liderazgo y su prensa estaban allí. Allí también estaba, por más de veinte años antes de la decisión de emigrar al Nuevo Mundo, el libro histórico de Gamboa, un libro que glorificó el Nuevo Mundo con sus cuentos sobre la Atlántida de la antigüedad y perfilando conexiones con la Biblia.
Es muy dudoso que el dios celeste ha ligado a Gamboa con los peregrinos solamente para confirmar una fecha. De manera que tal vez sólo el dios celeste sabe, Gamboa inspiró la migración de los peregrinos al Nuevo Mundo, conduciéndose a los Estados Unidos de hoy.
* Se refiere a Pedro Sarmiento de Gamboa en las notas o comentos a la Profecía 12, a la Profecía 20, a la Profecía 25, a la Profecía 32, al Presagio 04, al Presagio 07, y al Presagio 08. La Profecía 25 y la Profecía 32 incluyen Historias especulativas.
** La teoría que los protestantes habían encontrado a Gamboa en el suroeste de Francia por la casualidad ya ha sido desechado por completo. Parece que el plan original de Enrique de Borbón (el futuro Enrique IV de Francia) fue contratar a un italiano de nombre Giordano Bruno para escribir las profecías. Así, los agentes de Enrique, incluyendo el embajador francés a Inglaterra, conducían negociaciones con Bruno en la ciudad de Londres. Ya se había enseñado los fundamentos de la cábala a Bruno para prepararse para este trabajo, pero por razones desconocidas, estas negociaciones fracasaron.
Mientras tanto, los franceses en Londres averiguaron que los ingleses tenían un nuevo prisionero de la guerra: Pedro Sarmiento de Gamboa. Las opciones para Gamboa fueron las siguientes: a) pasar el resto de su vida en la cárcel inglesa, or b) ponerse de acuerdo de escribir las profecías de Nostradamus. Fue una decisión fácil para Gamboa dado que trabajo de este tipo, sobre todo, habría sido la pasión de su vida. Así, el embajador francés utilizó su influencia en la corta inglesa para arreglar una entrevista entre Gamboa y la reina Isabel I, y Gamboa ganó la libertad.
Hay indicaciones que en el mes de octubre de 1585, Gamboa, Bruno, y el embajador francés partieron juntos de Londres hacia la Francia. Podría haber sido muy mal suerte para Bruno a conocer a Gamboa. Seguramente, fue la influencia de Gamboa que conducía al terrible final de Bruno: quemado en la hoguera por su creencia en la vida extraterrestre. Y la muerte trágica de Bruno se hizo la inspiración para grandes avances en las ciencias de ahí hasta tiempos modernos.
Si tu piensas que todo este asunto de Pedro Sarmiento de Gamboa, gran vagabundo chiflado del siglo XVI, es una locura, nótese que yo estoy de acuerdo. Parece que el antiguo astronauta de los Andes quiere abrir una ventana para darnos una pequeña mirada a lo que producía nuestro mundo de hoy.
English <> Spanish translator. PROMT Personal 9.0 - translates texts, web pages and sites. 39.99 USD. Click Here
Arriba
|