La profecía de la Guerra de las Malvinas, 1982
PROFECÍA 08
V-35
Par cité franche de la grand mer Seline Qui porte encore à l’estomach la pierre, Angloise classe viendra sous la bruine, Vn rameau prendre, du grand ouuerte guerre.
TRADUCCIÓN
Por nación libre de la gran mar salina Que lleva por segunda vez la piedra al estomago, Armada inglesa vendrá bajo el frío, Para prender una rama, del grande: guerra abierta.
COMENTARIO
Al final de nuestro análisis de la última estrofa enfatizamos que "the Falkland Islands" es el nombre inglés de esas islas. Los argentinos tienen su propio nombre para ellas y éste es las islas Malvinas. De hecho, todo el mundo de habla español las llama las islas Malvinas. En otros idiomas, tal como el francés, en reconocimiento aparente de los derechos argentinos sobre el archipiélago, también las llaman las islas Malvinas. Mencionamos esto porque, en la próxima estrofa que examinaremos (que, al parecer, tratará en su totalidad sobre las islas Malvinas), veremos que el Profeta referirá a ellas por medio de su nombre argentino.
Los dos primeros versos del vaticinio que ya tratamos son algunos de los más herméticos --e intrigantes-- de todas las profecías. Aquí el Profeta emplea una variedad de indicios ingeniosos para identificar, y para nombra específicamente, un lugar que no se conocía cuando se publicaron las profecías en el siglo XVI. Analizaremos cada línea en detalle.
Par cité franche de la grand mer Seline
Ya conocemos la palabra "cité" [Profecía 09], que procede del latín "civitas" donde servía para indicar tierra, pueblo, país, etc. [La palabra latina para ciudad fue "urbs", pero como veremos más adelante, la ciudad de Buenos Aires haría sentido aquí.] También hemos visto la palabra "franche”, libre, antes [Profecía 05]. La vimos a propósito de los irlandeses, quienes no pudieron lograr autonomía sobre el total del territorio que reclaman, quedando una parte bajo el dominio de Inglaterra. Hay aquí un paralelismo perfecto con los argentinos, quienes tampoco pudieron lograr autonomía sobre el total del territorio que reclaman, quedando una parte --las islas Malvinas-- bajo el dominio del mismo país ajeno: Inglaterra.
La frase "de la gran mer Seline" quiere decir de la gran mar Salina. El adjetivo "gran" indica un mar de gran tamaño y la mayúscula denota, como siempre, un mar específico, cuyo nombre comienza con la letra "S". El nombre de este mar es, por supuesto, Sudatlántico, escenario de la guerra de las Malvinas.
[Sin embargo, gramaticalmente, la mayúscula debiera estar con el sustantivo y no con el adjetivo, que nos da justificación para trasponerla si se necesita hacerlo.]
Dado que "seline" quiere decir salina, es decir, de sal, nos acordamos del tercer verso del vaticinio IX-49 [Profecía 23]: "Le sel & vin luy seront à l'envers", la sal y vino le serán al revés, donde anotamos que las Malvinas están al revés y que la sal y vino se mostrarán a constituir un indicio secreto que alude a estas islas. Nostradamus nos apoya por dar una fuerte indicación que aquí hemos de utilizar la sal y el vino ya que en el último verso de la máscara V-34 (es decir, en la línea que inmediatamente antecede el vaticinio V-35 de que ya tratamos) vemos la frase "vin & sel". Pues bien, por último, aquí mismo hemos encontrado la sal (es la "Seline" de este verso) y ya sólo queda por encontrar el "vin".
Un recurso básico que el Profeta emplea de vez en cuando para el propósito de nombrar lugares contemporáneos es utilizar el idioma ya hablado en el lugar de que se trata. Así, el idioma de los argentinos es el español y el francés "mer Seline" traduce a ese idioma, manteniendo el género femenino del francés, con "mar Salina". Pues, juguémonos con las palabras españoles para ver lo que conseguimos:

Por lo visto, el vocablo "Malinas" no es exactamente la palabra "Malvinas" pues nos hace falta la letra "v" entre las letras "l" y "i". Sin embargo, hemos de recordar que todavía estamos buscando el "vin" del vaticinio IX-49; las últimas dos letras de esta palabra son "in" y tales letras encontramos dentro del vocablo "malinas". Ahora bien, es sólo lógico que tenemos que insertar la letra "v" delante de las letras "in" del dicho "Malinas", dándonos lo siguiente:
MALVINAS
La "vin" resulta ser, por supuesto, sólo un indicio de letras ya que el español no significa mal vino (el origen etimológico de Malvinas parece provenir de Malovius, un sacerdote galés de la Edad Media).
Pasamos al segundo verso:
Qui porte encore à l’estomach la pierre,
La primera palabra aquí "Qui", que, (el sujeto gramatical del presente verso) tiene que relacionarse con la tierra libre del primer verso. Por consiguiente, y por lo extraño que sea, pronto veremos que el Profeta emplea la frase "tierra libre" no para referirse a las islas Malvinas sino al país sudamericano de la Argentina.
El verbo "porte" quiere decir lleva, trae, etc., y el francés "encore" significa de nuevo, otra vez. El resto del verso, aunque parece algo extraño, dice al estómago la piedra.
Para develar de primer verso del vaticinio IX-49 [Profecía 23] tuvimos que mirar a un mapa de Bélgica, y aquí también puede ser provechoso mirar a un mapa:

Con no más que un poco de imaginación se ha hecho claro que la Argentina (geográficamente parecida a un estómago) va a apoderarse del archipiélago (parecida a una piedra fuera de la tierra firme). Y vale notar que sería difícil encontrar en cualquier parte del mundo otro lugar que cumple mejor la descripción geográfica: la piedra al estómago.
La primera vez que los argentinos se apoderaron de las islas Malvinas ocurrió en el año 1829 cuando la República de Buenos Aires comenzó un establecimiento allí. El gran infortunio de los isleños argentinos fue caer en el error de confiscar tres bajeles pesqueros de los Estados Unidos (nótese la "l'" en este verso) que habían entrado a sus aguas. Comportándose típicamente, los norteamericanos enviaron un barco de guerra, el Lexington, para arreglar la situación, y los ingleses reinstalaron su colonia allí dos años después.
La segunda vez ("encore", de nuevo, otra vez) que los argentinos se apoderaron de aquellas islas sucedió, como sabemos, el 2 de abril del año 1982.
En el análisis del primer verso utilizamos la lengua de los argentinos (el español) para develar un nombre esotérico. Por lo tanto, ya sería lógico que haya de emplear la lengua del otro beligerante de la guerra de las Malvinas, es decir, la de los ingleses que es, por supuesto, el idioma inglés. Pues resulta que la traducción del francés "estomach" al inglés sería "stomach" y la traducción del francés "pierre" al inglés sería "stone". Así lo tradujo Garencières en el siglo XVII y desde entonces no se encontrará, en inglés, otra traducción de esas dos palabras francesas. Ahora transcribiremos el verso francés por entero, reemplazando ambas palabras francesas con las respectivas palabras inglesas, como sigue:
Qui PORTe encore à STomach la STone
Una figura retórica común de la poesía latina fue la aliteración, esto es, la repetición de las mismas letras para un efecto. De aquí derivamos lo siguiente:
PORT ST, o, para completarlo, PORT STanley.
Port Stanley es, por supuesto, el nombre inglés del Puerto Argentino en las Malvinas. Fue allí donde se libró la batalla final de la guerra y allí, al fin, se rindió la mayor parte de las tropas argentinas.
Y ahora pasamos al tercer verso:
Angloise classe viendra sous la bruine,
Hemos visto la palabra "classe" antes [Profecía 04]. Es un afrancesamiento del latín "classis" que significaba armada o ejército. Aquí, debido a la palabra "mer", mar, que vemos en el primer verso, es indudable que significa armada.
Esta es la única vez que se menciona, directamente, una armada inglesa en las diez Centurias. No es de sorprender que Nostradamus no se empeño en el asunto en sus máscaras ya que en su época los ingleses no tuvieron fama de ser un poder marítimo.
En francés contemporáneo "bruine" significa llovizna pero, como siempre, es más seguro traducir según la raíz latina. Procede directamente del latín "bruma" donde significaba el solsticio de invierno, y, por extensión, indicaba el invierno o el frío del invierno. Las batallas de la guerra de las Malvinas tuvieron lugar hacia fines de la primavera del año 1982 (hemisferio del norte) pero en aquel entonces ya llegó el rigor de la estación invernal en la zona de las Malvinas (hemisferio del sur). Desde luego, la armada inglesa tropezó con tempestades invernales en rumbo a las Malvinas y, según se cree, el terrible frío invernal fue un factor importante en la rápida derrota de las tropas argentinas atrincheradas en las islas.
Un rameau prendre, du grand ouverte guerre.
Y bien, la armada inglesa vendrá para tomar una rama, pero ¿una rama de qué? Como sabemos, la armada inglesa fue al hemisferio austral para tomarse las islas Malvinas, es decir, ¡una rama del imperio británico! Es el mismo imperio al que se refirió en el primer verso del vaticinio X-100 [Profecía 32].
En el primer verso traducimos "de la gran mer Seline" como de la gran mar salina. Aquí, sin embargo, no podemos entender de la gran guerra abierta. La razón es puramente gramatical. Así notamos que la contracción francesa "du", del, es masculina y, por lo tanto, no puede modificar la palabra "guerre", que es de género femenino, igual como la palabra "mer" del primer verso. Por consiguiente, hemos de entender las dos partes de esta frase separadamente, pero ¿del gran qué provendrá la guerra abierta? La respuesta es obvia: de Gran Bretaña provendrá la guerra abierta (dando muerte). Así pasó que los argentinos se apoderaron de las Malvinas sin matar a nadie, luego los británicos iniciaron la guerra abierta al hundir (según el Profeta, con la ayuda de satélites norteamericanos [Profecía 07]) un crucero argentino, resultando en la muerte de centenares de marineros jóvenes.
COMENTO
Más allá de esta profecía, el dios celeste se refiere a las islas Malvinas en Profecía 07, en Profecia 11, en Profecía 23, en Profecía 32, en Presagio 05, y en Presagio 06. Entendemos que la Argentina está cerca de la tierra de sus amigos andinos, pero todo esto es un poco curioso. Tal vez, al profundizar un solo tema, el dios celeste quería no dejar dudas que él fue capaz de viajar por el tiempo.
SETI Argentina
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