La profecía de la proliferación de las bombas atómicas, 1945-1964
PROFECÍA 11
VI-2
En l’an cinq cens octante plus & moins, On attendra le siècle bien estrange, En l’an sept cens, & trois (cieux en tesmoings) Que plusieurs règnes vn à cinq feront change.
TRADUCCIÓN
En le año cinco cientos ochenta más y menos, Se atendrá el siglo bien extraño, En el año siete cientos, y tres (cielos en testigo) Que muchas naciones uno a cinco harán cambio.
COMENTARIO
Esta profecía contiene no una sino dos fechas directas, y por eso es del máximo interés. Comienza en el siglo XIX, pero termina alcanzado nuestra época.
La primera cosa que llama la atención es la palabra "plusieurs" en el último verso, por lo cual ya sabemos [¿?] que, por indicación del Profeta, hemos de agregar mil años a cualquier fecha que aparecería en el vaticinio.
[El dios celeste también emplea “plusieurs” en Presagio 05, pero veo que mi Comentario allí solamente apunta aquí para una explicación de “plusieurs”. Creo que el argumento fue que “plusieurs” se compone de “plus”, más, y de “i”, romano para “1”, y de “eurs”, anagrama del francés antiguo “seur”, del latín “secure”, libremente. Entonces, si se pone el “1” delante una fecha de tres dígitos, efectivamente se agregan mil años.]
En l’an cinq cens octante plus & moins,
El año dado en este verso es 580 d. C., es decir, casi mil años antes del tiempo de Nostradamus, ¡apenas aceptable para una profecía del futuro! Así se demuestra de manera muy clara que Nostradamus había traducido las estrofas del Profeta con mucha fidelidad. Se puede pensar que se debe, en vista de la licencia poética, imaginar una adición de mil años aquí. Felizmente, no es necesario imaginar nada: la palabra "plusieurs" nos permite sumar esa cantidad de años, así:
Año del vaticinio 580 Más: "plusieurs" 1000 Más: clave de las fechas 252 Año descifrado 1832
De nuevo desciframos una fecha en el siglo XIX. Esta vez, obviamente, la fecha no es exacta sino aproximada debido a las palabras "plus & moins", que, por lo visto, debieran significar más o menos. (Literalmente, el texto francés dice más y menos, que abre la posibilidad de una segunda interpretación aplicándose al año 580 d. C., sobre lo cual no queremos especular aquí.) Del mismo modo que el indicio "plusieurs" (que se presenta en el último verso) se aplica a toda la estrofa, la generalización de más o menos también debiera aplicarse a toda la estrofa. Desde luego, la razón del Profeta de indicarnos fechas indefinidas aquí no es desconociera las fechas precisas (ya es evidente que el Profeta supo todo) sino que los acontecimientos de esta estrofa tienen lugar en un transcurso de muchos años.
On attendra le siècle bien estrange,
La palabra "on" deriva del latín "homo", hombre, los hombres, el género humano, pues otra manera de expresar las primeras palabras sería: la humanidad atenderá. El francés "attendra" (del latín "attendere", tender en determinada dirección, observar, etc.), como el castellano "atenderá", quiere decir aguardará, esperará. "Siecle", del latín "saeculum", tiempo, época, edad, etc., indicaría más que un lapso de cien años, y el francés "estrange" (del latín "extraneus”) quiere decir extraño, raro, singular, inexplicable.
¿Qué época se esperaba hacia el año 1832? Sorpresivamente o no, ésta tiene que ser nuestra época contemporánea en la cual el hombre ha cambiado mucho su estilo de vida en comparación de cómo se vivía en los miles de años precedentes. Así, en 1832 se esperaba la edad tecnológica y, por eso, hay que considerarla bastante extraña desde el punto de visto histórico.
Generalmente se pueden atribuir los orígenes de nuestra Edad a la Revolución Industrial, iniciada en Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII. Sin embargo, los historiadores también cuentan que esta revolución no comenzó del todo hasta el año 1830 --aproximadamente el año 1832 que el Profeta nos ha dado-- más o menos (palabras de los historiadores), es decir, el progreso que se ha realizado después de 1830 excedió en gran medida todo lo que se ha logrado antes de este año. Entonces, en 1832, el mundo aguardó la época de grandes adelantos en la tecnología y en todas las ciencias.
[En 1832, año exacto, Inglaterra decidió regresar a las islas Malvinas, restableciendo su colonia allí el año siguiente. Parece que el dios celeste aprovecha de toda oportunidad para referirse a la Guerra de las Malvinas.]
Y ahora llegamos al tercer verso:
En l’an sept cens, & trois (cieux en tesmoings)
Hay una variante importante en los textos antiguos. En aproximadamente la mitad de las ediciones el paréntesis curvo no está y, además, en la mayoría de los textos antiguos hay un coma después de la palabra "cens", en todo dándonos la siguiente traducción: en el año 700, y tres cielos en testigos. Creemos que Nostradamus mismo puso el paréntesis en uno o dos de sus manuscritos para clarificar la traducción (es dudoso que el paréntesis estuvo en el latín original porque el latín es un idioma flexional, es decir, en esa lengua este tipo de confusión no podía haberse presentado). En todo caso encontramos clarificación en la máscara III-46: "Le ciel (de Plancus la cité) nous presage", el cielo (de Plancus la ciudad) nos presagia. La palabra cielo aquí se relaciona con el cielo del verso que estamos estudiando, y observamos que de nuevo hay un paréntesis (que ya aparece en todas los textos antiguos) en una situación donde no es necesario. Por consiguiente, concluimos la traducción correcta ha de ser: en el año 703, cielos en testigos.
[La coma después de la palabra "cens" en algunos textos todavía permanece un misterio. Es posible que el dios celeste está jugando aquí, intentando señalar que debiéramos emplear el 700 para un propósito y el 703 para otro, por ejemplo, el de agregar la clave de las fechas. Véase Profecía 07].
Pues bien, seguimos con la misma técnica para descifrar la fecha en esta línea.
Año dado en el verso 703 Más: "plusieurs" 1000 Más: clave de las fechas 252 Año descifrado 1955
Por fin, nos situamos en nuestro siglo [Ya siglo pasado]. Como hemos explicado arriba, es probable que la expresión "plus & moins" rija toda la estrofa, pues la nueva fecha sería también aproximada, vale decir, este verso se refiere a acontecimientos que estaban teniendo lugar alrededor del año 1955.
Ya prestando atención a la frase "cieux en tesmoings", notamos que "tesmoings" significa testigos, pero procede del latín "testimonium", testimonio. La palabra "cieux" (el plural del francés "ciel", cielo) deriva del latín "caelum", cielo, la atmósfera, los aires, etc. Es un aspecto curioso de las profecías que, muy a menudo, cuando estamos dispuestos a interpretar algo literalmente, debiéramos haberlo interpretado figuradamente y a la inversa. Así, en vez de representar la mansión de Dios y sus santos, es algo más probable que la palabra "cieux" signifique el cielo de aires, esto es, la atmósfera que rodea la Tierra. Manifiestamente, estos cielos --la atmósfera-- habían atestiguado de una cosa. Pero, ¿De qué?
Que plusieurs règnes un à cinq feront change.
Reiteramos que "plusieurs" quiere decir muchos o varios. También hemos visto la palabra "regnes" antes [Profecía 17 y Profecía 26]; viene del latín "regnum" que en sus sentidos de dominio, tierra, etc., significaría, en tiempos modernos, una nación o un país. Por consiguiente, la frase "un à cinq", uno a cinco, sugerían una progresión de naciones de uno a cinco, es decir, en fin debiera haber sido cinco países en total que hubiesen hecho algún tipo de cambio.
El primer país fue los Estados Unidos (1945), seguido por la URSS (1949), Gran Bretaña (1952), Francia (1952) y la República Popular China (1964), es decir, un total de precisamente cinco naciones hicieron ensayos nucleares en la atmósfera.
Comprendiendo el vocabulario restringido del idioma latino antiguo con respecto a nuestras invenciones modernas, una palabra que significa cambio ha de servir para denotar una explosión nuclear que es, esencialmente, un cambio en el estado de los átomos. Muchas de las primeras detonaciones tuvieron lugar en la atmósfera, y claramente los cielos fueron testigos de eso. Y se recuerda que ellas dejaron partículas radiactivas en la atmósfera, las cuales, con instrumentos, se pueden detectar, así dando testimonio de que tales explosiones habían ocurrido.
La gran época de las pruebas nucleares en la atmósfera abarcó la década de los 1950, a mediados de la cual está el año 1955 que el Profeta nos ha dado. Además, hay que notar que a mediados del período entre julio de 1945 (fecha en que los norteamericanos comenzaron la serie de los cinco países) y octubre de 1964 (fecha de la primera explosión nuclear detonada por el último de los cinco) nuevamente está el año 1955 (más o menos una aproximación perfecta).
COMENTO
Los versos fechados de esta profecía no son tan largos que no cabría la pequeña palabra "mil”, mil. Entonces, las fechas queridas por el dios celeste de Tiahuanaco son las fechas como están presentadas, es decir, la época que curre desde 580 d. C. hasta 703 d. C. Desde luego, esta es la época de las Líneas de Nasca y la época de gran desarrollos en la ciudad de Tiahuanaco. En Profecía 21, el vaticinio con que el dios celeste comienza La Profecía, otra vez se refiere al año 580 d. C., más o menos. Véase mi artículo Tiwanaku Alien and the Nostradamus Prophecies para más información sobre este tema.
Se observa aqui, en el vaticinio VI-2: cinco harán cambio, y en Profecía 10, el vaticinio V-92 exactamente diez estrofas antes, se nota cinco cambiarán. Podria explicar por qué se presentan los diez Sefirot en cinco pares de dos.
En cuanto a las bombas atómicas, esta profecía cubre el período de 1945 a 1964. Hoy, con ensayos bajo tierra o agua en lugar de ensayos en la atmósfera, la India y Pakistán se han agregado a los países nucleares.

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