Senderos secretos de la sabiduría

La profecía de Richard M. Nixon y el escándalo Watergate, 1974 

 

 

PROFECÍA 27
 

X-76

Le grand Senat decernera la pompe,
A l’vn qu’apres sera vaincu, chassé:
Des adherans seront à son de trompe
Biens publiez. ennemis dechassez.


TRADUCCIÓN

El gran Senado discernirá la pompa,
Al uno quien después será vencido, echado:
De los adherentes serán a sonido de trampa,
Bienes públicos. enemigos expulsados.
 

COMENTARIO

Le grand Senat decernera la pompe,

A l’un…

La palabra "decernera" deriva del latín "decernere", discernir, distinguir. Hemos visto aquí la variante "discernera"; ésa procede del latín "discernere" que, figuradamente, también llevaba el sentido de discernir, distinguir. Es posible que las dos palabras fueran escritas por Nostradamus, una en un manuscrito y la otra en otro manuscrito; pensamos que la palabra original podía haber sido la raíz de las dos, esto es, el verbo "cernere", distinguir mediante la vista, percibir, conocer, etc.

En noviembre del año 1972 se reeligió Richard M. Nixon (l'un) como presidente de los Estados Unidos para un nuevo mandato de cuatro años. En esa elección obtuvo un triunfo señalado, ganando los votos electorales de casi todos los cincuenta Estados. Así, los legisladores de ese país habían percibido la pompa de su victoria. Además de pompa y magnificencia, el latín 'pompa" tenía el sentido de procesión en los espectáculos del circo. Pues hay una costumbre en los Estados Unidos por la cual el día en que se entrega el mando al nuevo presidente, aunque sea la segunda vez para él, se ofrece un desfile espléndido en la ciudad capital de Washington. Esto también fue percibido por los senadores y los congresistas de dicho país norteamericano.

          …qu’apres sera vaincu, chassé:

Y, de veras, después de su triunfo electoral las cosas no le fueron muy bien al presidente Nixon.

A fin de familiarizar a nuestros lectores --que no sean conocedores del escándalo-- con los antecedentes de la crisis, informamos que "Watergate" fue el nombre de un edificio en Washington, en el cual estaba la oficina central del partido opuesto a Nixon. Durante la campaña presidencial para el año 1972, algunos ayudantes de Nixon dirigieron un robo de esa oficina, evidentemente con la finalidad de conseguir información útil para esa campaña. La Brigada de Investigación Criminal (FBI) comenzó a hacer preguntas, y cuando los investigadores llegaron a la puerta de la Casa Blanca el presidente Nixon, como jefe del país, simplemente les ordenó que buscara en otro lugar. Aunque algunos detalles del robo se daban a conocer antes de la elección, no se les dio mayor importancia. Un hurto doméstico, por supuesto, no fue nada en comparación con la corrupción a gran escala que, según se creía, fue común en la ciudad de Washington. Pero después de la elección, poco a poco, este hurto insignificante se transformó en un gran escándalo. [El dios celeste ya se refirio al escándalo Watergate en Profecía 24. Esta profecía continúa la historia de aquel evento.]

Durante el nuevo gobierno de Nixon la investigación del robo continuaba incesantemente y de nuevo llegó a la puerta de la Casa Blanca. Esta vez Nixon anunció al público norteamericano que no había hecho nada para impedir los procedimientos judiciales. Sin embargo, el Presidente cayó en el error de haber grabado cintas magnetofónicas de conversiones entre él y sus ayudantes y, cuando se supo eso, los investigadores querían oírlas. Naturalmente, el Presidente rehusó ponerlas en circulación. En fin, por sentencia del Tribunal Supremo de Washington, Nixon se vio obligado a hacer públicas las grabaciones, quedando de manifiesto la falta de veracidad del Presidente y por ende la carencia de confiabilidad. Entonces Nixon, ya perdiendo el apoyo de casi todos los senadores incluyendo los de su partido, estaba completamente vencido ("vaincu") y por lo tanto dimitió el 9 de agosto del año 1974. En la historia de los Estados Unidos él fue el primer Presidente en ser expulsado (un significado principal del francés "chassé") de tal manera.

Curiosamente, Nixon fue responsable de su propia ruina en el sentido que, si no hubiera hecho esas grabaciones, de ningún modo podría ser derrocado. Así no nos extraña que figure una referencia a estas cintas perjudiciales en los últimos versos de este vaticinio.

Des adherans seront à son de trompe

Biens publies. ennemis dechasses.

La gramática de estas líneas es la más desarreglada que se halla en las profecías. Parece que a Nostradamus le costó mucho conseguir la rima y fijémonos que todavía la palabra "dechassez" no rima perfectamente bien con la palabra "chassé" del segundo verso.

Se encuentra la "clave" de las cintas en las palabras "son de trompe", sonido de trampa. En francés antiguo la palabra "trompe" quería decir engaño, fraude, etc., pero en los días de Nostradamus ya se comenzaba a usar la ortografía "tromperie", posiblemente para evitar confusión con otra palabra francesa: "trompe", que quería decir trompa. Buscamos clarificación en las máscaras: en la estrofa III-85: "Luy & tous morts par avoir bien trompé", él y todos muertos por haber bien engañado y en la estrofa VI-93: "Prelet avare d"ambition trompé", prelado avaro de ambición engañado. Sobre todo, en ninguna estrofa encontramos la palabra "trompe" (con o sin acento a la letra final) en un contexto donde podría significar trompa. Ahora bien, quedamos satisfechos con trampa y, por supuesto, las cintas fueron una prueba concluyente que el Presidente había engañado al pueblo estadounidense.

Las palabras "biens publiez", bienes públicos, acertadamente se refieren a las cintas, pues el Tribunal Supremo decretó que ellas no fueron efectos propios y privados del Presidente sino bienes públicos, es decir, que Nixon tuviera que presentarlas como evidencia pública en la investigación.

Al tratarse de objetos, el latín "inimicu" (fuente de "ennemis") quería decir perjudicial; y "dechassez" significa expulsados, forzados a salir de, que es más o menos el sentido de "chassé" al final del segundo verso. Así se puede interpretar la última frase: las cosas perjudiciales (es decir, las cintas) serán forzadas a salir de. Pero ¿de qué o de quien? Obviamente, serán expulsadas de los adherentes del tercer verso, o sea, de Richard Nixon y sus ayudantes. Las cintas estaban en manos de ellos, quienes, sin lugar a dudas, querían adherirse a esta evidencia, es decir, no querían cederla. Fue precisamente por eso que los investigadores llevaron el asunto al Tribunal Supremo y ya sabemos el resultado final de esta historia casi increíble.

Un aspecto notable de l0s últimos dos vaticinios es el énfasis que el Profeta le ha dado al cambio radical del destino, por ejemplo, desde la gloria de la proeza lunar hasta un gran escándalo, desde un gran triunfo electoral hasta una dimisión deshonrosa. Como quiso la suerte, Richard Nixon ganó la reelección en el año 1972 tan fácilmente que no necesitaba la ayuda del robo en absoluto; pero así va el mundo y así terminamos, por ahora, nuestra crónica de los estadounidenses.
 

COMENTO

Otra vez la gramática está quebrada para conseguir la rima. Por ejemplo, nótese el punto final en medio del cuarto verso. Aquí yo entiendo: “Las cosas perjudiciales forzadas de salir de los adherentes, Bienes públicos serán el sonido de trampa. El dios celeste vuelve a hablar de los norteamericanos en Profecía 30 (Guerra del Golfo Pérsico) y en Presagio 10 (el once de septiembre).

 

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